¿Quién es esa chica?

2307 C Mendive


El jueves me puse los borcegos y me fui a Villa Martelli. Se respiraba mística en la inauguración de Tecnópolis. Me acomodé en el corralito de periodistas, subí un par de escalones de la grada esquivando camarógrafos y fotógrafos y ahí la ví.

La Presidenta daba su discurso rodeada de los ministros, el secretario general de Presidencia y algunos gobernadores. Atrás del Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, distinguí al “Messi de la ciencia”. El Dr. Alberto Kornblihtt sonreía con su sobretodo azul. Y al lado de él estaba una chica de unos treinta y pico, de mirada risueña y el pelo atado en una colita.

¿Quién era esa chica que estaba secundando a la Presidenta en su discurso? Esa chica es Cecilia Mendive, la N° 800 de los 834 investigadores que han vuelto al país gracias al programa de repatriación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Cecilia tiene 37 años y es doctora en química. Cuando era estudiante se iba a la facultad en bicicleta desde San Martín para ahorrarse el colectivo y tomaba mate cocido porque le salía más barato que el té.

Eran épocas difíciles cuando Cecilia se recibió de Licenciada en Ciencias Químicas: rindió su última materia el 21 de diciembre de 2001. La crisis no la detuvo y consiguió una beca de intercambio en Alemania mientras estudiaba para el doctorado. En Alemania conoció a otro científico alemán, David, y se casaron. Con un pie en Argentina y otro en Alemania Cecilia finalmente se doctoró y se estableció en Hannover mientras su marido terminaba sus estudios.

En el medio el país empezó a sufrir cambios sorprendentes incluso para alguien que vivía afuera. En 2003, cuando todavía era una becaria de intercambio del CONICET, recibió un mail en el que le informaban que le habían duplicado el monto de su beca. Cecilia pensó que era spam y solo lo creyó cuando vio la cifra en el cajero automático.

A fines del 2008 ya había decidido que era tiempo de volver y en octubre de 2010 le contó sus planes a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en una charla que ella dio en Berlín. En una entrevista hace poco dijo que volvió “para ser parte de la construcción de este país y devolver a mi gente todo lo que han dado y han hecho por mí.” Si Kornblihtt es el Messi de la ciencia, Cecilia es nuestra Lucha Aymar.