Bienvenidos al Gran Colisionador de Hadrones

Bienvenidos al Gran Colisionador de Hadrones

Enterate cómo es la nueva “Experiencia Atlas” en esta segunda etapa de Tecnópolis.

Me dijeron que la “Experiencia Atlas”, ubicada en el continente Fuego, está renovada. El folleto adelanta que es “una posibilidad para conocer el proyecto desarrollado en el Gran Colisionador de Hadrones”. Y me promete “presenciar el instante exacto en que chocan las partículas”. Interesante.

Ya dentro de la carpa me encuentro con tres grandes plataformas circulares rodeadas con unas barandas de un metro de altura. Unos guías nos van repartiendo en los 3 espacios hasta completarlos. Es difícil verse las caras con tanta oscuridad. La escasa luz proviene de unos lásers de colores que se mueven en todas direcciones. El humo aumenta y se escucha música de fondo que completa la escena digna de una fiesta electrónica.

De repente se apagan todas las luces y algunos emiten un sonido agudo que se funde en un solo grito, mezcla de emoción y un poco de miedo. Una voz en off nos dice: “Bienvenidos al Gran Colisionador de Hadrones, el acelerador de partículas más grande del mundo. Un proyecto único de la Humanidad. Aguarden unos segundos, mientras descendemos a 100 metros bajo tierra. ¡Allá vamos!” Y lentamente los 3 círculos empiezan a girar.

Mientras “descendemos”, advierto la gran pantalla semicircular que ocupa casi todo el diámetro de la carpa. Allí proyectan el video que explica de qué trata todo esto. Con un clima de incertidumbre muy bien logrado, el guión instala una serie de preguntas sobre temas, al parecer sin respuesta: “el vacío, la nada, el origen del universo, la materia”. ¿Qué, cómo, cuándo, por qué?

Pero las explicaciones no tardan en llegar: el Gran Colisionador de Hadrones es el experimento de la física más grande de la humanidad. Un túnel circular de 27 km de perímetro construido a 100 metros bajo tierra, en la frontera franco-suiza, donde científicos argentinos y de otros 35 países trabajan en conjunto para saber de qué está hecha la materia y cuáles son los ladrillos fundamentales de nuestra materia. Y de pronto hace bang!: en el centro de la pantalla, el famoso choque de partículas.

¿El final? Una palabra sobre fondo negro: “Atlas”, el nombre del experimento en el Colisionador donde participan científicos argentinos. Pero Atlas también es un personaje de la mitología griega. Era un joven titán condenado por Zeus a cargar con los pilares que mantenían la Tierra separada de los cielos. Se lo suele representar arrodillado llevando la esfera celeste sobre su cuerpo. Me imagino cuántas veces se habrán sentido así los científicos argentinos, cuando trataban de hacer ciencia en los ‘90, cargando todo el peso de su trabajo sobre sus espaldas. Por suerte los tiempos cambian.