Bienvenidos al laberinto

AArbiser VI

El Dr. Ariel Arbiser inicia su charla y con su relato va encerrando al auditorio en un enorme laberinto, en apariencia, sin salida. Y la posibilidad de un encuentro seguro con el Minotauro comienza a incomodar. Pero Arbiser enseña el método para encontrar una vía de escape. que no es de su autoría. De hecho se lo agradece a Leonhard Euler y su solución al problema de los puentes de Königsberg, que dio inicio a la teoría de los grafos. Así las matemáticas acuden al rescate de los desorientados oyentes.

Arbiser se confiesa fascinado -desde que tiene memoria- por los laberintos, los juegos de ingenio y las matemáticas. Y afirma que los laberintos, y la teoría de grafos que estos encierran, se asemejan a muchos problemas de la vida cotidiana. En el tránsito vehicular, en la logística, en la seguridad de un estadio, en todos estos casos se presenta un problema de grafos de forma laberíntica.

“También en nuestros momentos de recreación podemos toparnos con laberintos. Muchos juegos no son otra cosa que laberintos camuflados, con sus rutas, direcciones y consecuencias. El ajedrez y el sudoku son algunos ejemplos”, explica el doctor en Ciencias de la Computación de la UBA.

Incluso Tecnópolis le sirve a Arbiser como ejemplo vivencial de un laberinto, y comenta: “los chicos pueden recorrer cada stand como un nodo de laberinto, encontrándose con un poco de ciencia en cada uno de ellos; y, por lo tanto, buscando múltiples caminos”.

“Un laberinto es el disfraz de algo mucho más profundo. Resolverlo es intentar encontrarle la vuelta al camino de la vida”, concluye Arbiser. El público se levanta de sus asientos. Todos caminan apoyando una mano sobre la pared, por temor a no encontrar la salida.

Ariel Arbiser es matemático y doctor en Ciencias de la Computación de la UBA. Profesor en la UBA y otras universidades nacionales. Investigador en el área de reescritura y cálculo lambda, con aplicaciones a la implementación de lenguajes de programación. Autor del libro “El Jugador científico: por qué perdemos al póker, la lotería, la ruleta…”, de ediciones Siglo XXI.