El extraño y maravilloso mundo del Dr. Galo

“Lo pequeño es hermoso: Nanotecnología para todos” fue el título de la charla que brindó el Dr. Galo Soler Illia en Tecnópolis.

Sentado en el suelo del espacio Nano, como quien escucha al profe de educación física luego de un entrenamiento, el heterogéneo público siguió las palabras de Galo Soler Illia con atención. Paseándose de un extremo al otro, el investigador recorrió el espacio donde se proyectaban imágenes que ilustraban nanotecnologías y explicó que estas tecnologías están revolucionando nuestro entorno y son el desarrollo tecnológico que mayores cambios generará en los próximos 50 años.

“Las nanotecnologías son un grupo de tecnologías que se están armando a partir de distintos saberes: la física, la química, la biología. Todas tienen en común trabajar con materiales cuyo tamaño está en la escala nanométrica (1:1.000.000.000 metro)”, dijo el científico. Y continuó: “Cuando están en esos tamaños los materiales tienen nuevas y maravillosas propiedades que ahora sí dependen, no solamente de la estructura, sino también del tamaño y forma”.

Con un brazo sosteniendo a su pequeña hija, movió el que le quedaba libre en dirección a las imágenes, explicándolas y deslumbrando al auditorio. “Hay nanotecnologías que son más conservadoras, que se dedican a optimizar materiales como pintura y plásticos. Y hay otras que son más innovadoras, como las que van a permitir hacer sistemas inteligentes que vayan por el cuerpo humano detectando enfermedades y repartiendo medicamentos.  Hay nanotecnología en los censores, en los neumáticos, en los discos rígidos de las computadoras, en los motores de los autos, hay nanotecnología hasta en el maquillaje”, transmitió con pasión el hombre de melena que recuerda a Einstein y barbilla a lo Dartañan.

“Las nanotecnologías permiten hacer cosas fabulosas que resuelven los problemas concretos de la gente. Por ejemplo, en la Puna la gente tiene graves problemas para potabilizar el agua porque no tiene energía, pero tiene mucho sol. Entonces, con reactores químicos y paneles solares hechos con materiales nanotecnológicos, que son muy baratos y avanzados -porque lo avanzado es el conocimiento-, pueden destruir las bacterias contaminantes del agua al exponerlas a la luz del sol”, explicó Soller Illia.

Para concluir su charla el científico mostró una foto suya de cuando tenía 8 años, donde se lo veía muy contento con su juego de química experimental; y con el mismo ímpetu de aquel niño que fue,  se animó a transmitir ese entusiasmo: “La nanotecnología en la Argentina es una de las tres grandes áreas de prioridad, junto con tecnología de la información y comunicaciones y biotecnología. Vale la pena estudiar ciencias”.

Galo Soler Illia es licenciado y doctor en Química por la Universidad de Buenos Aires (UBA) con posdoctorado en la Universidad de París VI, profesor de la UBA, investigador del Conicet y miembro de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).