Ciencia por científicos: Paleontología

En esta edición, en el espacio de Paleontología sumamos a la muestra un cráneo de Giganotosaurus Carolinii, ejemplares de Unenlagia Comahuensis y Anabisetia Saldiviai, una nidada de Titanosaurios y una vértebra del Argentinosaurus Huinculensis hallados en territorio argentino y provenientes del Museo Carmen Funes de Plaza Huincul en Neuquén. Rodolfo Coria, biólogo especializado en paleontología y director de dicho museo, recorrió este espacio y conversamos con él sobre la muestra y el buen presente que atraviesa la paleontología nacional.

-¿Cuál es la importancia de poder mostrar el trabajo del Museo Carmen Funes en Tecnópolis?

Si bien en el museo recibimos muchos visitantes, al estar en el interior y no en un lugar netamente turístico, no se puede comparar con la convocatoria de Tecnópolis. Estar acá es una enorme posibilidad para difundir parte de su contenido paleontológico. Es una oportunidad excelente y estoy seguro que la gente se va a llevar en su memoria las imágenes de las piezas que exhibimos.

-¿Cuál es su evaluación del espacio Paleontología?

El sector con los modelos robotizados está muy bueno porque están representadas especies de Argentina, lo que divulga la paleontología a partir de recursos locales. Además, la exposición en sí es muy prolija y está muy bien guiada por los estudiantes que reciben al público.

Me pareció una excelente idea la instalación de un modelo de laboratorio donde se difunde la verdadera cocina de la paleontología, que es el resultado de una investigación previa que llevó muchos años y donde participaron muchas personas.

-¿Cuál fue su camino hasta llegar a ser paleontólogo?

Llegué a la paleontología un poco de forma casual. Me ofrecí de voluntario en el Museo Argentino de Ciencias Naturales cuando era estudiante de Biología, estaba en segundo o tercer año, y mi carta de ofrecimiento llegó a la división de paleontología que estaba dirigida entonces por el Dr. José Bonaparte y él me aceptó como voluntario. Empecé a trabajar con él, de a poco me fue formando. Tiempo después fue mi director de tesis doctoral. A medida que me especializaba en paleontología fui descubriendo que me gustaba mucho.

-Desde su lugar de especialista, ¿cómo analiza la actualidad de su disciplina en Argentina?

La paleontología es una de las ciencias que mayor prestigio ha traído a nuestro país desde los comienzos de los estudios paleontológicos al principio del siglo XX, y la tradición se continúa hoy con un momento de oro porque nunca ha habido tantos paleontólogos trabajando en el país, tantas becas del CONICET destinadas a doctorados o tesis en paleontología ni tanto apoyo económico para proyectos de investigación en el área.

Comencé a trabajar en Plaza Huincul hace 26 años. En ese momento, éramos tres paleontólogos trabajando en Neuquén y actualmente somos alrededor de 30. Esto se repite en todo el territorio argentino.

Mirando al futuro, tengo la esperanza de que esto siga creciendo y que los recursos para la financiación de proyectos y el apoyo del Estado para la investigación paleontológica continúen.

-¿Qué te pareció Tecnópolis?

Estoy súper impresionado, recorrí muy poco porque es imposible hacerlo en un solo día. Esta es la segunda vez que vengo y todavía me falta muchísimo por conocer. Creo que es un fenómeno inédito en el país. Una exposición de divulgación cultural, científica, tecnológica de estas dimensiones y con esta calidad de exposición.

Desde la Patagonia

El Museo Carmen Funes está ubicado en la ciudad Plaza Huincul, sobre la ruta nacional 22, en la provincia de Neuquén. En sus inicios, el museo fue regional y generalista y nació gracias a la iniciativa de los vecinos locales. Hoy, con el trabajo que realizó Rodolfo Coria con su equipo de paleontólogos, el museo se convirtió es uno de los más importantes en esta temática. Actualmente, cuenta con un sector de historia y otro de paleontología, dedicado a dinosaurios hallados en la zona.