Tecnópolis por su gente

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Tecnópolis es mucho más que cientos de atracciones para aprender y divertirse, Tecnópolis es lo que es gracias a los millones de argentinos que la visitaron en estos cinco años. En la última semana de la quinta edición de la feria de arte, tecnología y ciencia hablamos con los verdaderos protagonistas del parque: el público, quienes nos contaron qué significa el parque a nivel personal, familiar, educativo y hasta sentimental.

“Desde que salimos de la escuela hasta llegar acá fue permanentemente un estado de emoción y al llegar acá fue un momento de alegría. Esto tiene que continuar. Yo había venido antes, he venido muchas veces porque es un lugar que nos convoca año a año y este año mucho más”, cuenta Gabriela, la seño de 1º A de la escuela primaria 57 de Virrey del Pino de La Matanza, de la provincia de Buenos Aires. Ella, como otro miles de docentes, llegó al parque como parte de una actividad educativa que comenzó antes y continuará luego en el aula.

Entre ellas también se encuentra María Alejandra Tuzio, otra seño, que nos dijo que “Tecnópolis es un lugar muy lindo ya que acerca a los chicos a conocimientos de una forma distinta” y Cecilia de un jardín de infantes de las islas del Delta de San Fernando que el parque “está muy bien preparado, muy bien armado” y destacó el trabajo de los guías sobre quienes dijo que “saben muy bien con qué chicos están tratando, el recorrido que tienen que hacerles y cómo tienen que hablarles”.

Pero no solamente los niños aprenden en Tecnópolis. A lo largo de estos meses, cientos de adultos mayores visitaron el parque en grupos o junto a sus familias. Una de ellas fue María Lidia quien vino junto a sus compañeras de gimnasia del centro de la tercera edad de Salto, provincia de Buenos Aires quien nos contó que “nos ha gustado. Es muy lindo, mirá todos los colegios, un día hermoso”.

¡Los padres también disfrutan de Tecnópolis junto a sus hijos! Julia de Olavarría destacó que “es la primera vez que recorro el parque, mis hijas habían venido pero esta es mi primera vez. Ni sabía las cosas que había adentro, espectacular, muy lindo”, mientras que Damián hizo el proceso inverso al presentarle a su hija y a su novia el parque: “Yo lo había conocido pero quería que conocieran ellas que era Tecnópolis. Hay cosas que en otras épocas no lo hacían las presidencias, como algo gratuito como Tecnópolis que permite compartir con la familia e interactuar”.