La fiesta del millón

La fiesta del millón

Domingo 7PM. El bloguero espera a una amiga abajo del Portico de la Democracia y lo sorprende un festejo a todo trapo. Revivilo con él.

Eran casi las siete de la tarde y esperaba a una amiga. Habíamos quedado en encontrarnos bajo el arco de la entrada principal. Así que ahí estaba yo, se podría decir que “amparado” en la Constitución gigante que cuelga en la entrada al Continente Aire. El clima era frío pero agradable, el sol se había escondido por el horizonte y las luces del parque ya brillaban, como todas las noches, desparramando sus haces hasta los barrios más cercanos.

Era una hora rara para encontrarse -un domingo a las siete de la tarde- pero los dos habíamos apostado a que después de las seis muchos de los cientos de visitantes que habían aprovechado el sol del domingo ya iban a estar emprendiendo el regreso a sus casas. Cuando llegué me di cuenta de Tecnópolis es una fiesta a toda hora .

De repente un anuncio estalló en los altavoces: “Un millón de personas ya han visitado Tecnópolis”. Se escucharon algunos gritos y hasta un tímido aplauso. Y de repente arrancó la fiesta. El ritmo de la percusión empezó a latir cada vez más fuerte. La carroza móvil de Fuerza Bruta arengó el festejo al son de bombos, bocinas y platillos. Murgueros, malabaristas luminosos y bailarines recorrieron el playón de entrada bajo una lluvia de papelitos.

En eso ví aparecer a mi amiga que venía caminando sonriente. “Llegué justo”, me dijo. “Creo que yo fui la 999.999.”

Reviví la fiesta del millón con este video: